Experta del INTEC advierte que una temporada de huracanes "normal" no elimina los riesgos para República Dominicana

Santo Domingo.– Aunque los pronósticos preliminares indican que la temporada de huracanes 2026 podría registrar una actividad cercana al promedio histórico, una experta del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) advirtió que esta condición no debe interpretarse como una garantía de seguridad para República Dominicana.

La doctora Pamela Michel, especialista en Gestión Integral de Riesgos de Desastres y Ciencias Ambientales, llamó a la población y a las autoridades a fortalecer las medidas de prevención y preparación ante posibles fenómenos atmosféricos durante la temporada ciclónica, que inició oficialmente el 1 de junio y se extenderá hasta el 30 de noviembre.

Según las proyecciones disponibles, este año podrían formarse 14 tormentas con nombre, siete huracanes y tres huracanes de gran intensidad en la cuenca del Atlántico Norte. Sin embargo, Michel enfatizó que estas cifras representan únicamente estimaciones generales y no determinan el impacto que podría experimentar el país.

“En el ámbito meteorológico, una temporada catalogada como ‘normal’ no es sinónimo de seguridad absoluta. Basta con que un solo sistema atmosférico toque tierra o se aproxime al territorio nacional para provocar daños significativos”, explicó.

La especialista señaló que el verdadero nivel de riesgo no depende de la cantidad de fenómenos que se formen, sino de sus trayectorias y de la vulnerabilidad de las comunidades expuestas.

En ese sentido, exhortó a la ciudadanía a no esperar la llegada de una amenaza para actuar y recomendó implementar desde ahora medidas preventivas como la revisión y aseguramiento de techos, limpieza de drenajes y cañadas, identificación de rutas de evacuación y protección de documentos importantes.

“La prevención oportuna constituye la estrategia más eficaz y costo-efectiva para mitigar los efectos de las amenazas atmosféricas”, afirmó.

Michel también alertó sobre la falsa sensación de tranquilidad que pueden generar los pronósticos de temporadas moderadas, recordando que una temporada con poca actividad puede resultar más perjudicial para el país si uno de esos fenómenos impacta directamente el territorio nacional.

Asimismo, destacó que las comunidades ubicadas en zonas vulnerables a inundaciones y deslizamientos de tierra enfrentan mayores riesgos, ya que un solo evento meteorológico puede provocar pérdidas económicas importantes y afectar servicios esenciales en pocas horas.

La investigadora recordó que la experiencia del Caribe demuestra que, aunque el paso de una tormenta o huracán puede durar apenas unas horas o días, sus consecuencias sociales, económicas y de infraestructura pueden extenderse durante años.

Por ello, concluyó con un llamado a mantener la vigilancia y la preparación durante toda la temporada ciclónica.

“El error más grave frente a la vulnerabilidad climática del Caribe no es sobrestimar el riesgo, sino subestimarlo amparándose en pronósticos numéricos aparentemente favorables”, puntualizó.